Historia

UN POCO MÁS DE 400 AÑOS DE HISTORIA
El terreno, a donde actualmente se encuentra el museo, fue asignado en 1573 a Don Pedro de Soria por su colaboración en la fundación de Córdoba. Tras sucesivas ventas, fue comprado por Simón Duarte, próspero comerciante portugués que se instaló aquí con su familia. En 1693 uno de sus hijos, el Presbítero Dr. Ignacio Duarte y Quirós, donó la vivienda paterna a la Compañía de Jesús para la creación del Real Convictorio de Nuestra Señora de Montserrat. Esta residencia tenía por objetivo albergar a los estudiantes de la Universidad, función que cumplió hasta 1782, cuando fue trasladada a su emplazamiento actual (Colegio de Montserrat). Cabe destacar que en ese período, y hasta la expulsión de los jesuitas, funcionó aquí la tercera imprenta de América del Sur.
Por voluntad del Obispo Fray José Antonio de San Alberto se destinó entonces la antigua residencia estudiantil para la fundación del Real Hogar de Niñas Huérfanas Nobles que se inauguró el 21 de abril de 1782. El hogar, también conocido como Casa de Niñas Educandas, fue la primera manifestación de la educación femenina y pluralista en el territorio del Virreinato del Río de la Plata pues compartían sus clases niñas huérfanas, señoritas de la sociedad cordobesa (quienes pagaban una pensión anual), y niñas mulatas y pardas.
Actualmente, funcionan todavía en torno a estas históricas paredes el Convento de Hermanas Carmelitas de Santa Teresa de Jesús, el Hogar de Niñas Pobres y Huérfanas San Alberto, el Colegio Santa Teresa de Jesús, el Museo y el Archivo de la Congregación.

 

CRONOLOGÍA
• 1573. El solar es entregado a Pedro de Soria por Jerónimo Luis de Cabrera, fundador de la ciudad de Córdoba.
• 1618-1693. La casa pertenece a la familia Duarte y Quirós. Primero en manos de Simón Duarte, comerciante portugués, y luego, en las de su segundo hijo, el Presbítero Dr. Ignacio Duarte y Quirós.
• 1693-1780. El Presbítero Duarte y Quirós dona la casa a la Compañía de Jesús para que funcionara allí el Real Convictorio de Nuestra Señora de Montserrat.
• 1782-hasta nuestros días. Real Hogar de Niñas Huérfanas y Colegio de Educandas, fundado por el Obispo Fray José Antonio de San Alberto Campos y Julián bajo el cuidado de las Hermanas Carmelitas de Santa Teresa de Jesús (Argentinas).
• 21 de abril de 1980. El museo abre sus puertas.

 

EL HOGAR, EL COLEGIO Y LA CONGREGACIÓN
Fray José Antonio de San Alberto llegó a Córdoba en 1780 designado por el Rey Carlos III, como el nuevo Obispo de la entonces Provincia de Córdoba del Tucumán. Conmovido por la miserable situación de los infantes, en el año 1782 inaugura la Real Casa de Niñas Nobles Huérfanas o Colegio de Niñas Educandas. Esta institución era administrada por beatas (mujeres de votos privados) que tras la aprobación real darían origen a las Hermanas Terciarias Carmelitas de Santa Teresa de Jesús.
A poco más de dos siglos de su fundación, siguen en funcionamiento las tres instituciones originales: el Hogar de Niñas Pobres y Huérfanas, el Colegio de Santa Teresa de Jesús y el Instituto de Hermanas Carmelitas.

 

EL FUNDADOR
José Antonio Campos y Julián nació en Frasno, provincia de Aragón (España), el 17 de febrero de 1727. Ingresó a la Orden de los Frailes Carmelitas en Calatayud a los 15 años. Ordenado Sacerdote, ocupó las cátedras de Teología y Filosofía. Más tarde fue prior en Tarazona y Calatayud y Procurador General de la Orden ante la corte. En diciembre de 1778 fue nombrado Obispo para conducir la Diócesis de Córdoba del Tucumán, pero no sería hasta el 30 de octubre de 1780 que tomó posesión de su cargo. En 1782 fundó la Congregación de Hermanas Carmelitas de Santa Teresa de Jesús, así como también el Colegio de Niñas Nobles y Hogar para Huérfanas y Pobres. Dos años después, en 1784, fue nombrado Visitador de la Universidad de Córdoba y el 14 de diciembre consagró solemnemente la Iglesia Catedral. En 1785 fue trasladado como Arzobispo de La Plata (Bolivia), donde murió el 25 de marzo de 1804 a los 77 años.

Sus acciones fueron inspiradas en la misericordia y en la promoción integral de los hombres, abierto a todas las clases sociales, pero con una mayor preocupación y especial sensibilidad hacia los huérfanos, niños y pobres.